1. “El azúcar moreno es mejor que el blanco”

Mito: El azúcar moreno se vende muchas veces como una opción “más sana” que el azúcar blanco.

Realidad:
La principal diferencia entre ambos está en el proceso de elaboración y en el refinado. Nutricionalmente son muy parecidos: siguen siendo azúcar libre, con un aporte de vitaminas y minerales prácticamente irrelevante en las cantidades que consumimos.

👉 Conclusión:
Tanto el azúcar blanco como el moreno deben consumirse con moderación. Si quieres mejorar tu alimentación, es más interesante reducir la cantidad total de azúcar añadido que cambiar de tipo de azúcar.

2. “Los huevos aumentan el colesterol”

Mito: Comer huevos “sube el colesterol” y es mejor evitarlos.

Realidad:
La evidencia científica actual muestra que, en personas sanas, los huevos pueden formar parte de una alimentación equilibrada sin aumentar el riesgo cardiovascular.
El colesterol de la sangre depende mucho más del conjunto de la dieta y del estilo de vida (grasas saturadas, ultraprocesados, actividad física, tabaco…) que de un alimento concreto.

👉 Conclusión:
En el contexto de una dieta variada y saludable, los huevos pueden consumirse de forma regular y segura. En personas con patologías específicas, la pauta debe individualizarla siempre un profesional sanitario.

3. “Los zumos detox limpian el cuerpo”

Mito: Necesitamos zumos “detox” para limpiar el organismo y “resetear” nuestro cuerpo.

Realidad:
Tu cuerpo ya tiene un sistema detox increíblemente eficaz formado por hígado, riñones, pulmones y sistema digestivo. No necesitas zumos especiales, ayunos extremos ni mezclas milagrosas para “depurarte”.

Además, muchos de estos zumos:

  • Aportan mucho azúcar libre (aunque sea “natural”).
  • Apenas tienen fibra, por lo que sacian poco.
  • Suelen venderse con mensajes poco realistas o engañosos.

👉 Conclusión:
La mejor “detox” es bastante menos glamourosa: alimentación saludable, agua, descanso, movimiento y menos ultraprocesados. Los zumos pueden ser algo puntual, pero no una solución mágica.

4. “Un vaso de zumo equivale a una pieza de fruta”

Mito: Tomar un vaso de zumo es lo mismo que comerse una pieza de fruta.

Realidad:
Cuando exprimimos fruta:

  • Perdemos casi toda la fibra, que ayuda a saciar y a regular la absorción de azúcar.
  • Es fácil concentrar el azúcar de varias piezas de fruta en un solo vaso.
  • Se bebe muy rápido y sacia mucho menos que masticar la fruta entera.

👉 Conclusión:
No es lo mismo. Siempre que puedas, prioriza la fruta entera frente al zumo. Si tomas zumo, que sea en una cantidad moderada y ocasional, no como sustituto habitual de la fruta.

5. “Cenar carbohidratos engorda”

Mito: Comer carbohidratos por la noche hace que engordes más que si los tomas durante el día.

Realidad:
Lo que influye en el peso corporal es el balance energético global (lo que comes y lo que gastas), no la hora exacta a la que tomas los alimentos.
Cenar carbohidratos de calidad (por ejemplo, patata, arroz integral, pasta integral, pan integral, legumbres…) puede ser totalmente compatible con una alimentación saludable.

👉 Conclusión:
No es la hora, es el tipo de carbohidrato, la cantidad y el contexto de tu alimentación. Lo importante es cuidar el conjunto del día: raciones ajustadas, buena presencia de verduras y proteínas, y elegir carbohidratos lo menos procesados posible.